miércoles, 7 de diciembre de 2011

LA HISTERIA DE EUROPA

HISTERIA

DE EUROPA




En lo sucesivo, cuando estudiemos historia de Europa estos años serán conocidos seguramente por algún cronista sarcástico como “histeria de Europa”. La crisis económico/financiera/social no parece dar tregua a una enérgica canciller como Frau Merkey y su socio desesperado, Monsieur Sarkozy, ambos metidos a redentores del euro.

¿Cuál es el origen de esta prolongada terapia intensiva? El arrastre de la crisis generada en 2008 por la quiebra de Lehman Brothers (compañía global de servicios financieros de Boston) en EEUU, que trajo viento de cola que afectó a las grandes economías subsidiadas, como la europea y la norteamericana. Contra lo que predicaba David Ricardo acerca de las ventajas comparativas están los economistas que sostienen la soberanía económica.

Vayamos por parte. Pensemos en nuestra región.

Según Ricardo es más económico comprar vino a Chile o Argentina que tienen condiciones físicas muy propicias (clima, suelos, larga tradición en la producción vitivinícola…) para la crianza de la vid. Venezuela podría cultivar uvas pero comparativamente les saldría mucho más caro por las sucesivas adaptaciones de suelos, riegos, y formación de técnicos que necesitaría para producir vino de calidad. Comparativamente, conviene más comprar a Chile o Argentina que ponerse a vitivinicultores con resultados a largo plazo e inciertos. Pero, saltan otros analistas, y alertan acerca de la necesidad de mantener soberanía productiva, no depender de otros países a la hora de obtener los insumos básicos (cereales, petróleo, carnes) y entonces deciden pagar la diferencia de producir en su país todo lo necesario aunque deban pagar el doble por las uvas de mala calidad. La diferencia, la pone el gobierno en forma de subsidios que pagan buena parte de los costos que implica desobedecer a Ricardo. Este excedente a gran escala, año tras año, va acumulando deuda que, sumada al déficit fiscal (la diferencia entre lo que el Estado recauda por medio de impuestos y lo que debe pagar como sueldos y servicios) llevan a situaciones caóticas como las que vivimos los argentinos en 2001 después de una década de menemato con pizzas y champán, años en los que el gasto público se cuadruplicó mientras la recaudación fiscal, por el cierre de fábricas y empresas que son las que más aportan a las cajas del Estado, se retrajo en forma alarmante. En esa Argentina no tan lejana el endeudamiento no se originó en subsidios sino en el gasto descontrolado de un gobierno tarambana que nos hizo pagar los platos rotos de la fiesta a quienes ni siquiera fuimos invitados, pero fue una excelente lección para aprender a votar y saber que en democracia quien juega, pierde. Así llegamos al 2001, a los tumbos.

La crisis del 2008 en EEUU gestionada en base a una orgía de créditos hipotecarios con la que los bancos especulaban, llevó a la quiebra de Lehman Brothers y esto arrastró al sistema financiero global. Cuando el sistema financiero enciende la luz roja, todos los tenedores de bonos desean cobrarlos para pasar ese activo a otros bienes de menores riesgos, y cuando fueron a cobrar los bonos se encontraron con Irlanda, Grecia y Portugal en dificultades. No podían canjear (devolver el dinero de esos bonos) y nadie quería comprar bonos de tan alto riesgo. No hace falta ser premio Nobel de economía para saber que España e Italia están bailando en la cuerda floja. Y hay otros países en la cola.

Desde que se creara la Unión Europea todos sus integrantes están obligados por la moneda única, el euro. No pueden devaluar ni recurrir a ningún mecanismo monetarista porque comparten esa moneda con todos los países de la comunidad. Por esta razón y como medida desesperada, los líderes Merkel y Zarkozy emprendieron una cruzada feroz que ya no titubean en llamar “la refundación de Europa”. Barajan varias posibilidades para solidarizarse con los países en riesgo sin afectar sus propias economías, sobre todo Alemania, que lidera el motor económico europeo y tiene las cuentas en regla. Se reunieron en París para acordar medidas, las anunciaron urbi et orbe y hoy recibieron un palazo de la agencia de calificación de riesgos financieros, la famosa Standard & Poor’s (S&P) que amenaza con rebajar la calificación de 15 países de la zona Euro desde el codiciado puesto de AAA (que tiene, por ejemplo Alemania por su economía impecable) a quién sabe qué notas de dudosa pulcritud para mercados tan sensibles como histéricos.

La cosa está difícil y empantanada. El gobierno de Italia (con una ministra casi al borde de las lágrimas anunciando que Italia se hunde...) siegue anunciando recortes, la tasa de desempleo (paro) en España sigue trepando como si no hubiese alcanzado ya las altas cumbres y el apunamiento es notorio. Sólo dos macroregiones resisten con daños menores en este mundo globalizado: el este asiático y Latinoamérica. ¿Será que al fin nos tocó ganar en la tómbola financiera? ¿O los acuerdos conseguidos por nuestros gobiernos ha solidificado una zona que aprendió a protegerse a fuerza de sostener temblores ajenos?



Alejandro Bovino Maciel, 6 diciembre 2011.







lunes, 25 de julio de 2011

Il mondo della Luna, ópera de Haydn en Buenos Aires













Il mondo della Luna" de Haydn 


en el Teatro Avenida, julio 2011

"Il mondo della Luna" está hecho de tramposos. Pero vistas las cosas del revés, de la Luna hacia la Tierra, se observa un disparate... 
Esta podría ser la síntesis o moraleja (si la hubiera) de esta tan brillante como desconocida ópera, para los repertorios de los teatros líricos habituales.
Basada en una comedia de Carlo Goldoni, la música de Joseph Haydn supo imprimir esa ambientación que transita con suavidad por el campo de las emociones de la mano del sonido, como sabe hacer la guía de la música, sin rehusar momentos de intensa claridad que alternan con las turbideces que eclipsan el alma humana. Haydn recarga sobre Ecclitico, el astrónomo impostor, las triquiñuelas y malabarismos propios de la gente que hace del fraude y la estafa, un modo de vida. En sus manos cae el ricachón Bonafede que además tiene dos hijas y una criada, a cual más indócil y regañonas. El astrónomo y sus secuaces hacen creer a Bonafede que por medio de un telescopio extraordinario podrá espiar la Luna, sus paisajes y hasta meterse en la intimidad de sus habitantes como un fisgón cualquiera. 

Cada vez que el ingenuo Bonafede entra en la cabina, los ayudantes le proyectan imágenes cinematográficas de pícaros señores besando o dando palmadas en las nalgas a señoritas nonc-sanctas. Todos vemos esas imágenes casi procaces y nos reímos de la ingenuidad del rico señor que las compra como si fuesen obeliscos.

Esta es la base del libreto de "Il mondo della Luna", una comedia en la que no falta la sirvienta sargenta, las hijas rebeldes, los pretendientes granujas y todos persiguen quedarse con los bienes del señor Bonafede colmándolo de males.

El tenor Osvaldo Peroni, con excelentes recursos y soltura vocal dio vida al pícaro astrónomo; el barítono Hernán Iturralde buscó con habilidad pasear por la amplitud de su versátil registro vocal para no olvidar ninguna cuerda emocional encarnando al ingenuo Bonafede. La soprano norteamericana Jeanette Vercchione (lírico/ligera) abordó el rol de Flaminia, la hija mayor. La voz de Vercchione pasea con naturalidad su cálido registro y por momentos, en la altura, queda timbrando como si el aire se hubiese detenido: belleza, impostación magistral, apoyatura perfecta. Vercchione debutará en esta temporada en París y en la Scala de Milán en el rol de Olympia de "Contes d'Hoffmann" de Offembach. Como la otra hija de Bonafede, se destacó la soprano María Savastano también dueña de un sólido registro que supo utilizar con solvencia y éxito, no es casual que la ovacionaran al final. Una mezzosoprano santafesina, Rocío Arbizu, brilló, destelló tanto en el canto como en la actuación asumiendo el rol de la criada (Lisetta) con esos destacados tonos grises de las notas bajas y la habilidosa capacidad para hacer escalas y trémolos como si respirara.

La compañía Buenos Aires Lírica nos dio la oportunidad de disfrutar con verdadero placer estas tres horas de "Il mondo della Luna", la obertura, la orquesta dirigida por Rodolfo Fischer, el desarrollo de la trama y la alegrís de sentirnos vivos cuando Haydn nos recuerda que la perfección existe y se llama simplemente "música".

Alejandro Bovino Maciel
Buenos Aires, julio 2011.
"Il mondo della Luna" de Haydn
Teatro Avenida

domingo, 17 de abril de 2011

LA MÚSICA DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL


MÚSICA DE FONDO 

Y OTROS CACHIVACHES


El  Fondo Monetario Internacional (FMI) se creó en 1945 durante una convención de la ONU y como un organismo autónomo cuyas finalidades expresas eran: conseguir políticas cambiarias sostenibles a nivel internacional, facilitar el comercio entre naciones y ¡reducción de la pobreza! El codicilo no aclara la pobreza de quiénes busca reducir, porque en el Cono Sur no se ve que haya reducido nada más que los salarios. Está dirigido por un Director Gerente, que desde 2007 es el francés Dominique Strauss-Kahn. Como todo organismo internacional cuenta con 187 países-miembros, entre ellos, nuestro País.

El motor de su acción estriba en evitar crisis en los sistemas monetarios  de los países-miembros. ¿Qué sucede si, como la historia ya lo demostró, un país entra en turbulencias económicas y compromete su balanza de pagos? El Fondo puede prestar dinero para apagar el incendio. Hasta aquí parece un ingenioso mecanismo solidario internacional, meta que seguramente estuvo en la mente de los fundadores. 
Pero con el tiempo este mecanismo se fue sofisticando y pervirtiendo. Este préstamos de divisas se hace bajo algunas condiciones, como todo ente crediticio, el FMI empezó exigiendo a los países que solicitaban ayuda indicar de qué manera pensaban resolver la crisis financiera que se estaba auxiliando. Hasta allí, todo iba bien, los países presentaban un plan de saneamiento de las economías y si el FMI acordaba, se facilitaba el salvataje y todos contentos. Pero a partir de la década del 70 las dictaduras latinoamericanas hallaron en estos préstamos el “ábrete sésamo” para atornillarse en el poder gastando más de lo que producían y generando vientos a favor (¿Recuerdan la Argentina de la plata dulce?) y problemas al futuro. 
En estas instancias, el FMI naturalmente tan meticuloso para librar divisas, oxigenó las economías militares sin pedir demasiadas garantías a los generales. A partir de los 80, con gobiernos democráticos, el omnisciente FMI dio un paso adelante: ya no solamente exigían indicar a los países deudores las políticas a seguir para resolver la crisis, sino que se adelantaban presentando recetitas de ajustes sociales, a tono con el neoliberalismo salvaje de fines de los ’80 y los jubilosos ’90. Hoy por hoy ya no hace falta que venga una “misión” redentora cuando un país está en problemas: cualquiera de nosotros podríamos facilitarles la “receta” del FMI: drásticos recortes de presupuesto público para salud y educación al estilo del bull-dog López Murphy, equilibrio fiscal (que no se gaste más de lo que ingresa como recaudación pública, algo que hasta una madama de burdel maneja a la perfección), libre comercio porque el FMI responde a las órdenes de los países industrializados y cualquier traba proteccionista es considerada herejía económica. Privatizar todo, si es posible, hasta la dentadura postiza de los ministros del gabinete.
¿Vieron qué fácil? Y sin necesidad de pagarle pasajes a funcionarios zánganos, gastar en estadías, viáticos, comisiones…porque la “recetita” viene siendo la misma desde la década de los ’60.

Elecciones en Salta y entre los candidatos, el nunca olvidable y pintoresco diputado Olmedo con su campera amarilla y las ideas victorianas del siglo XVIII  y el pragmatismo utilitarista de mantener esclavos a los trabajadores para mostrarnos qué buen gobernador podría ser con un látigo en la mano.

En Perú, otra exquisitez: Keiko Fujimori, la hija de “Rambo” está en la terna de los posibles presidentes. Las mismas ideas e ideales del pragmático Alberto, hoy detenido y con una montaña de causas pendientes. A nadie escapa que esta furibunda campaña de Keiko viene a ser un salvoconducto para librar al Rey Lear de la ignominiosa prisión, que es lo primero que hará la geisha si llega al poder. ¡Dios nos coja confesados!

Alejandro Bovino Maciel, abril 2011


miércoles, 23 de marzo de 2011

MARTA QUILES EN EL RECUERDO


RECUERDOS 

DE MARTA QUILES, 

LA LECTURA

Conocí a Marta Quiles en un encuentro propiciado por la SADE que presidía otro gran amigo ya desaparecido: Florencio Godoy Cruz. También estaba Sarita Godoy de Gaúna, otra amiga que se dejó morir de tristeza tras la muerte de su esposo, del que eran inseparables compañeros de vida.

Marta confundía con algunas poses de femme fatal para ocultar la tremenda capacidad que desplegaba en su modo de compromiso social entendido como bandera de ideas, y no como proselitismo politiquero. Marta ha sido uno de los seres más generosos y desprendidos que la vida me deparó conocer. 

Había nacido y vivido en San Luis del Palmar, escribía poesía popular pero no por ello superficial, la de describir florcitas y arenales. La poesía de Marta calaba en subterráneo; quien no conozca la Corrientes postergada, la del bajo Pujol, la de los pueblos abandonados, jamás comprenderá una sola letra de lo que escribió Marta Quiles. Ella misma era su poesía, nunca percibí un gesto de malicia ni picardía miserable, tan abundante en el ghetto literario, en ninguna conducta de Marta Quiles. Llevaba la alegría puesta como una indumentaria, naturalmente, sin alardes.

La última vez que la vi vino a visitarme en mi casa de la calle Bartolomé Mitre, en Almagro. Juntos bosquejamos una obra de teatro sobre un prostíbulo de fronteras en la provincia de Corrientes, en el siglo XVI. La obra se llamaría “La casa de la rosa plateada” pero la distancia, la inexistencia de Internet en 1986 y la pereza del correo impidieron seguir con el plan. No obstante, yo había guardado aquellas hojas donde figuraba el proyecto y al enterarme de la muerte de Marta, repentina e injusta, me puse a escribir la obra que hoy está en el portal más importante de lengua española: El Cervantes Virtual, cualquiera puede leerla poniendo el nombre de la misma en el buscador de la página www.cervantesvirtual.com. 

Creo haber honrado su memoria, no obstante, siempre será poca devolución para esta mujer y escritora extraordinaria que nunca halló eco en los músicos del chamamé de Corrientes. Se lo perdió el chamamé, porque haber trabajado con Marta lo hubiese enriquecido noblemente.
Hoy, buscando material para redactar un informe sobre el incentivo de la lectura, me encontré con esta frase de Marta:
“Lucía de Palmar Grande/ arena que no se ve/ sendero que nadie pisa/ regresa, koembo güé”/ (del tema ‘Lucía de arena’, musicalizado por otro inmenso que se nos fue: Zitto Segovia).

Es un excelente comienzo para estimular la lectura creativa.

Alejandro Bovino Maciel

domingo, 13 de marzo de 2011

LA BASE SOCIAL DE LA POLÍTICA CRIOLLA




LA BASE SOCIAL DE LA POLÍTICA Y EL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL

Política es el arte de hacer real lo que es posible. Esta vieja definición sirve para volver a revisar algunos conceptos algo vetustos que necesitan ajustes. ¿Hacer real para quién? Creo que esta es una de las claves. En todo momento la política hizo cosas reales, pero en el ominoso pasado de las FFAA, lo posible fue el exterminio simple y raso de todo aquel o aquella que no comulgara con sus ideas, muy simples por otra parte: la vieja idea del liberalismo suicida que otorga el derecho al mando al más poderoso económicamente. Al resto humano, solamente nos quedaba el derecho a obedecer o ser reprimidos en nombre de la doctrina de la seguridad nacional u otra de esas entelequias que iluminan los fascistas para justificar sus atropellos. Después les vino el turno a los trush económicos que gobernaron a sus anchas todo el menemato, que fueron casi 10 años en los que se destruyó (O “deconstruyó”, como diría un pensador que conozco…) todo el aparato productivo de la Argentina en nombre de la libertad empresarial.

En buena parte de esta atribulada Latinoamérica soplaron vientos nuevos. Cuando todo el mundo parece alarmarse por la “epidemia populista” como decía un analista de TV, yo veo como saludable que más y más gente, y sobre todo, que gente joven, se involucre activamente en los negocios políticos. Eso es lo que llamamos “aumento de la base social” porque el edificio del Estado, como las pirámides, está más seguro cuanto más amplia es su base de sustentación. Veo en las redes sociales gente apasionada opinando sobre el cruce de ideas que se aviene en este calendario 2011 que será claramente político. Me sorprende la agilidad con la que se digieren propuestas y se debaten ideas confrontándolas con los actos, esto elimina la fácil retórica de prometer el cielo teniendo un pasado turbio como el de Menem, Cavallo, y Ma. Julia que, Deo Gratiae, parece haberse alejado de la función pública, disgustada, y vuelvo a dar gracias a Dios aunque no exista. Pero sí existe Ma. Julia y ya fue capaz de dar pruebas cabales de su acción política.

Los sucesivos gobiernos de Ecuador, Brasil, Venezuela, Uruguay, Bolivia y el nuestro  dieron firmes pasos hacia una integración que tendrá sus problemas, como sucede con el conflictivo tema de las pasteras, pero eso no detiene el avance de más democracia con más gente involucrada en las funciones del gobierno para hacer que de una vez el gobierno seamos un poco todos, como quiere la democracia.


¡Otra vez el plenipotenciario FMI se reunió en su sede de Washington DC para analizar la situación económica y financiera de Latinoamérica!, a quienes elusivamente, y en un combo, nos llama “países emergentes”. Esta vez participó un equipo de economistas, lo más granado de la contabilidad mundial, entre ellos Joseph Stiglitz, que fuera crítico de las funciones algo torcidas de este cuerpo consultivo presidido por  Dominique Strauss-Kahn. También estaban, cómo no, las funcionarias que iban y venían a la Argentina trayendo las recetitas en el pasado: Anne Krueger y Teresa Minassian. Se analizó la crisis europea, la situación de Asia, y Latinoamérica. En ese recinto, de EEUU no se habla. La economía robusta de EEUU no es tema de discusión. Se pasó a Latinoamérica para detenerse en Chile, eterno mimado del FMI y Brasil. Cuando un invitado preguntó por qué al analizar la situación económica de la región se elude Argentina, señala la nota, si no miente la agencia, que todos cambiaron risitas cómplices. Dejaron la palabra a Guillermo Ortiz, mejicano, quien fuera Jefe de pagos del FMI y hoy lidera como analista.  Ortiz dijo simplemente: Argentina viene creciendo a un ritmo de 7% anual en los últimos años siguiendo recetas no-ortodoxas. Bien leído, esto significa: “sin seguir los 10 mandamientos que les enviamos en 2001 para llevarlos a la quiebra”. Supongo que esa noche, si estos economistas tan encumbrados tienen ese mecanismo miserable que se llama autocrítica, las señoras Kruegger y Minassian y los doctos directores de áreas de este venerable FMI habrán tenido 10 minutos de insomnio. Pero esta gente no sueña. Soñemos nosotros con un mundo mejor porque si lo dejamos en manos de ellos, ya sabemos adónde vamos.


Alejandro Bovino Maciel, 9.3.2011


sábado, 12 de febrero de 2011

EL FIN DE OTRO FARAÓN



EL FIN DEL FARAÓN MUBARAK

Hace 30 años asumió la presidencia de Egipto un político y militar de la Fuerza Aérea, llamado Hosni Mubarak, luego del asesinato del presidente Anwar el-Sadat a quien acribilló su propia milicia integrista islámica cobrándole en sangre la firma del acuerdo de Camp Davis con el ministro Beguin de Israel.

Egipto fue el primer país árabe que firmó un acuerdo de paz con el naciente Estado de Israel y el primero que recibió el repudio y sanción de la Liga Árabe. Como vicepresidente del Partido Nacional Democrático, tras el magnicidio, asumió Mubarak, hoy octogenario, en octubre de 1981. Como todo dictador, amparándose en supuestos mecanismos democráticos (reiteradas farsas electorales sin otro candidato, prisión sistemática a los opositores, control de la prensa, etc. etc…) vio la posibilidad de atornillarse al poder y lo consiguió durante estos 30 años. 

El pueblo lo llama “el faraón” por la insana tendencia a la ostentación y lujo que exhibe en un país que se rebela frente a la consigna que les presentaba la realidad a sus ciudadanos: ser mendigo o ladrón.

Justamente al alerta de “Ni mendigos ni ladrones” se organizó la sociedad joven de Egipto a través de los canales que les son más familiares: los sms de texto y las redes sociales. Favorecieron a la sociedad egipcia los vientos de cola de la ‘revolución de los Jazmines’ que destituyó, hace dos semanas, en Túnez, a Ben Alí, otro dictadorzuelo de opereta barata “sostenido” por el mundo civilizado y especialmente por los ubicuos EEUU, que con tal de mantener aliados a sus intereses son y han sido capaces de firmar acuerdos con asesinos, represores, bandidos de toda laya y hasta el mismo Satanás, llegado el caso.

Los escándalos de corruptela política de la familia Mubarak dejarían a Menem y su troupe en apuros y con escrúpulos.

La población (de unos 80 millones de habitantes) vive prácticamente en la marginalidad (menos de 2 dólares diarios) y aunque tuvo tibios intentos en el pasado de redistribuir las tierras aptas luego de la construcción de la represa de Asuán, la mayoría de los egipcios vive del trabajo informal, de minicultivos de subsistencia y la miseria ronda por donde se mire, según todos los informes de reporteros y observadores internacionales.

¿Qué se percibe hoy? Tanques, carros de asalto de la policía, la población joven con pañuelos en la cara arrojando piedras, incendios, sirenas, gases lacrimógenos, humo y alertas. El gobierno decretó el toque de queda pero nadie parece haberse enterado: se ve cada vez más y más gente en las calles, rodeando los tanques, gritando consignas, agitando banderas en El Cairo, Alejandría, Luxor. Suez, Darmietta y otras ciudades. Para bloquear la organización popular, el gobierno ordenó cortar completamente el servicio de Internet y la comunicación por teléfonos celulares. 

El presidente Barak Obama se refirió a la situación diciendo poco en la primera aparición, y ayer decidió ponerse más firme exigiendo al Gobierno de Egipto el respeto a los reclamos del pueblo, aunque esta palabra, en boca de la Casa Blanca, suele resultar polisémica. Madame Clinton y el Vicepresidente de EEUU (al fin le dieron alguna función a este prójimo) se mantienen en ‘sesión permanente’ (nadie dice qué debaten o cómo piensan resolver la situación geopolítica Madame y el Vice…) pero da la vaga impresión de que están preocupados y el Mundo los acompaña.

¿Cuál es el temor de los EEUU? Tras los atentados del 11/9/01 el único problema que desvela a Washington es el poder musulmán y temen, con razón, que este desplazamiento del aliado estratégico Mubarak desemboque en un nuevo gobierno bajo el signo de la media luna. Mubarak, a pesar de su actual desprestigio, mantuvo cierto equilibrio durante la Guerra Fría: supo guiñar a las URSS sin soltar la mano de la Casa Blanca, sabiéndose árbitro en la cuestión del explosivo Medio Oriente. Tanto estar pendiente del exterior, se olvidó de gobernar Egipto y hoy sin líderes a la vista (ya que su represión sistemática de 30 años cortó las cabezas de todos los opositores) el país, aunque no sepa hacia adónde va, parece tener bien claro que no quiere regresar por el camino del Faraón.

Hosni Mubarak se desmorona, ni los omnipotentes EEUU podrán sostener ahora esta caída libre. Aunque consiga apoyo de las potencias, que no lo tiene, Mubarak ha perdido por completo la confianza popular. Y ya no se puede sostener.

Aunque los colegas escritores/as correntinos sigan sin expresarse, el fin del régimen de gobierno egipcio treintenal ha llegado.

Alejandro Bovino
http://abc-literarios.blog.com.es/
30.1.2011

miércoles, 26 de enero de 2011

LA DAMA OXIDADA Y EL COW BOY DIFUNTO



LOS PRINCIPIOS DE LA DAMA DE HIERRO Y EL COW-BOY

Sé que no es grato recordar a Margaret Thatcher (1925…) pero buscando otras cosas hallé este relicario de joyas del pensamiento pragmático, adjudicados a la ex Dama de Hierro:
  • Cualquier mujer que entienda los problemas de dirigir un hogar estará más cerca de comprender los problemas de dirigir un país.
  • La inflación es la madre del paro, y la ladrona invisible de los que han ahorrado.
  • Nadie recordaría al Buen Samaritano si sólo tuviera buenas intenciones. También tenía dinero.
  • No digas mentiras deliberadas; pero algunas veces tienes que ser evasivo.
  • No puede haber libertad sin que haya libertad económica.
  • Si quieres que algo se diga, pídeselo a un hombre; si quieres que algo se haga, pídeselo a una mujer.
  • Si tu única oportunidad es ser igual, entonces no es igualdad.
  • Una de las cosas que me ha enseñado la política es que los hombres no son un sexo razonado ni razonable.
Ya vemos que la ética no es la guía primordial de su pensamiento cuando reconoce que no decir la verdad es “ser evasivo”, y que para entrar en el evangelio el Samaritano necesitó denarios y dineros; o dicho en otros términos, alguien sin dinero no podría entrar en el club de Mrs. Thatcher aunque años después su hijo terminara incriminado en maniobras de corrupción en África, como terminó el hijo de la Dama de Hierro. Pero esas son minucias, para una estadista de cuño thatcheriano.
Cuando ganó la presidencia del Partido Conservador, en 1975 ya se perfilaba en su programa político el perfil que después definiría al neocapitalismo: desregulación financiera (es decir, apartar al Estado de la fijación de normas para los movimientos financieros que, obviamente, alientan la especulación, ¿o usted conoce algún financista con sólida vocación por el trabajo?...), la flexibilización laboral, que es otra forma de decir que se quitarán los beneficios obtenidos por la clase obrera luego de siglos de luchas, y la privatización a ultranza de las empresas públicas y anular el subsidio a educación y salud públicas, que no producen ganancias líquidas porque se administra a los pobres, que no pueden pagarlas. Así de simple.
Margaret ganó las elecciones en 1979 convirtiéndose en la primera mujer Premier de Inglaterra, cargo que desempeñó hasta 1990 cuando la sucedió su secretario de hacienda, John Mayor. Su gobierno revolvió las viejas recetas de libertad económica, mojigatería cristiana, valores tradicionales, patrioterismo militante (fue uno de los obstáculos que tuvo que vencer la Comunidad Europea en los últimos pasos para su definitiva integración), adhesión filial a los EEUU y enemistad con el mundo no-neoliberal.
A raíz de sus medidas, estuvo a punto de perder las elecciones en 1982 pero con la Guerra de Malvinas, nuestros próceres militares le sirvieron en bandeja un nuevo triunfo parlamentario.  

Lo realmente revulsivo fue la Guía mundial de pensamiento utilitarista salvaje que reimplantaron para el Planeta la conjunción de esta “ama de casa” y el “cow boy” difunto Ronald Reagan (QEPD). Ninguno de los dos descollaba como estadistas, Reagan ni siquiera como actor, que lo fue y de los pésimos; y entonces, nos preguntamos: ¿cómo llegaron a dominar el pensamiento económico mundial estas dos personas sin brillo y sin grandes ideas innovadoras?
Sin grandes ideas.
Bah, sin ideas, simplemente.
He aquí algunas gemas del pensamiento de Reagan:
·         Acabo de firmar la legislación que declarará a Rusia ilegal para siempre; empezamos a bombardear en 5 minutos.
·         El aborto sólo lo apoyan las personas que ya han nacido.
·         El contribuyente es una persona que trabaja para el Gobierno, pero sin haber hecho las oposiciones a funcionario.
·         El gobierno es como un bebé. Un canal alimenticio con gran apetito en un extremo y sin ningún sentido de responsabilidad en el otro.
·         El ochenta por ciento de la contaminación del aire proviene de las plantas y de los árboles.
·         Estoy a favor del Acta de Derechos Civiles de 1964 y debe hacerse cumplir a mano armada si es necesario.
·         La política no es una mala profesión. Si tienes éxito hay muchas recompensas, si caes en desgracia siempre puedes escribir un libro.
·         La vegetación que crece y decae en esta tierra es responsable del 93% de los óxidos de nitrógeno.
·         ¿Por qué debemos subsidiar la curiosidad intelectual?
·         Todos los desperdicios en un año de una planta nuclear se pueden guardar debajo de un escritorio.
·         Yo habría votado en contra del Acta de Derechos Civiles de 1964.

Ya verá, el cauto lector, la avisada lectora, las iluminarias intelectuales que guiaron el Mundo en los “felices ’80  y ‘90” si el presidente de la nación líder del Planeta dice que los árboles son los mayores contaminantes de la atmósfera y que los desperdicios anuales de una planta  nuclear se pueden guardar bajo un escritorio (me pregunto, de paso, ¿por qué no los guardó bajo el suyo, así nos libraba unos cuantos años antes de sus decisiones fatales?) es que estamos en serios problemas como especie.
¿Qué puedo esperar de los gobiernos de Asia o África después que los líderes mundiales del ámbito anglosajón se despacharan con semejantes axiomas sin que nadie discutiera los enormes y peligrosos disparates que contienen estas ‘muestras gratis’  de sus políticas de gobierno? 
No recuerdo amplios debates en torno a estas ideas que fueron expuestas públicamente en su momento.
Los ecos de estas desventuras resonaron en Latinoamérica con las acciones de Fujimori en Perú, encabezando un grupo comando militar para recuperar la Embajada de Japón, como si fuese la clonación oriental de Rambo entrando a fuerza de metrallas, la hegemonía de Pinochet en Chile y Stroessner en Paraguay (intocables), la fotocopia argentina del programa económico ejecutada por el inefable Domingo Cavallo y los dislates de Menem en el discurso inaugural de la Feria del Libro donde nos avisó que Sócrates, a quien creíamos un maestro oral, escribió obras. Y que Menem las leyó.
De ser así, no parece haber aprendido nada, pero es un vicio propio de los ultraliberales: aprenden el catecismo del libre mercado y después ya no les hace falta saber nada más. Ya lo saben todo. O como dice la iluminada maestra Thatcher: en política se aprende que el hombre no es un sexo razonado ni razonable.
Si se refería a Menem, tiene toda la razón, eso no se lo puedo discutir ni a la Dama de Hierro.

Alejandro Bovino

domingo, 2 de enero de 2011

AGUJEROS Y DIABLOS EN LA NARRATIVA DE AMANDA PEDROZO

El nuevo cuentario de Amanda Pedrozo.
“El diablo por un agujero”


Amanda Pedrozo viene desarrollando una paciente tarea de escritura enmarcada en los dos géneros que escogió para expresarse. La poesía y el cuento, dentro de la narrativa. No sé por qué nunca escribió una novela, sospecho que los largos discursos no le apetecen, Amanda es un espíritu demasiado inquieto para sentarse durante meses a hilar la trama de idas y venidas que pide una novela. En la moderna narratología crítica se usa diferenciar al menos dos partes: por una la historia, la anécdota que nos cuenta la autora, y por otro la forma en que nos cuenta. Creo que todos podemos hacer esa distinción, supongamos que yo quisiese contarles que murió el comisario del pueblo. Puedo apelar a decirles simplemente:
1)      Lo mataron a tiros frente a la casa de la familia,
o bien decirles:

2)    La tarde estaba casi electrizada por el calor y el viento seco que arrastraba las ramas, el comisario, todo cubierto de sudor, bajó del auto, cerró la puerta y estaba buscando las llaves de la casa en los bolsillos cuando pasó una moto con dos hombres que sacaron un arma y, sin dar el menor tiempo a reaccionar, dispararon siete tiros contra el comisario que se desplomó en la calle, dejando un charco de sangre oscura alrededor del pecho.

En las dos situaciones conté lo mismo, pero recién en la segunda la forma es literaria. Pero la cosa es más complicada todavía. Dentro de esa historia o argumento que se cuenta (mataron al comisario) aparte de la forma en que se cuenta, hay dos aspectos: uno es la Fábula o mytos como llamaba Aristóteles en su Poética. Es el conjunto de motivos en su relación causal y temporal. El otro aspecto es la Trama, que es esa misma sucesión de hechos pero tal como se presentan en la obra, no siempre en orden causal ni en el orden temporal de los almanaques y relojes.
No pretendo dar una clase de Narratología, solamente quiero señalar esto porque Amanda tiene una especial habilidad para el manejo de tramas para contarnos la fábula y esto requiere que el lector se haga co-partícipe en la construcción de la obra. Toda la corriente narratológica moderna se establece en este sentido, en el de la participación activa por parte del lector en la construcción de la obra. No como simple espectador pasivo que escucha o lee un relato lineal y simple, no. El lector debe cobrar cierto protagonismo autoral, si quieren lo podemos decir, el lector o la lectora deben ayudar a escribir esa historia que nos contamos entre todos para reflexionar juntos acerca de algún aspecto de la realidad, porque ése es otro elemento a destacar. Aunque Amanda cuente un episodio que sucede en la India o en el Polo Norte, nos está refiriendo cosas de Paraguay que es el sitio situado desde donde brota su escritura. Nunca ha sido fundamental el tema, lo importante es la relación entre la trama y la fábula de ese tema, la forma literaria en la que se lo inviste para revelarlo.
Yo creo que hay una íntima filiación entre la poética de Amanda y la narrativa que escribe. La visión de la autora está revestida de poesía, ¿y qué es poesía? Es aquel desdoblamiento del lenguaje que permite, usando palabras simples y cotidianas, transformar el discurso para que diga otra cosa en el sentido final que le otorgamos. Por eso decir simplemente “mataron al comisario a tiros frente a su casa” no convence literariamente. Ahí está expresado en forma lineal, como podríamos leerlo en una crónica de los periódicos, no en un libro de cuentos.   
Vean por ejemplo este fragmento del cuento Thais:
 
“y después conozco sus sueños, ella sufre de
pesadillas extrañas, es como el paraíso perdido que la
espera apenas se duerme, donde una víbora le da placer
entrándole por el ombligo para hacerle el amor desde
adentro y comérsela después, sacando la cabeza y mirándola
con ojos de hombre desde su vagina”

Basta imaginar la escena para que todos necesitemos convertirla en poesía olvidándonos de la repulsión que producen las víboras, o anotando en la cuenta para conseguir que esa simple palabra “víbora” cobre otro sentido mucho más rico y explosivo que la misma palabra escrita en un diccionario o en el manual de ciencias naturales. La forma de ordenar hechos y palabras, eso que llamábamos la Trama, es lo que enriquece enormemente la cuentística de Amanda.
Otro aspecto nos ayuda enormemente a ser amigos de la lectura de Amandita es el recurso de la ironía y el constante humor que despliega en las descripciones y nos acecha a cada vuelta de página. Es lo que Oscar Wilde llamaba el “encanto” de la escritura, quien escribe debe tener algo encantador, algo que acompañe festivamente la lectura, vean este párrafo en el que describe a un arriero que se creía yacaré profesional, de esos que estacionan naturalmente en las camas de mujeres ajenas sin problemas:

Había llegado a ser yacaré casi por destino de hombre
agraciado y porque llegó a la conclusión de que el amor es
menos comprometido con todas que con una, que mujer de otro
siempre es prudente, que donde cabe uno se requieren dos
para ir aguantando y que hijo que nace en nido ajeno es
preocupación de otro.

No hay forma de sentirse ofendido u ofendida al leer este fragmento, hay una simpatía que nos hace guiños, nos susurra al oído muchas más cosas que las que simula decir, está desplegando toda una posición ante la vida, los compromisos, los vínculos sociales y legales. Y lo hace con una desfachatez que invita a la complicidad que necesita el juego literario para hacerse verosímil. Para ser creído por el lector levantando momentáneamente la barrera de la crítica que fácilmente objetaríamos si alguien nos confiesa que piensa de este modo de todas las mujeres y vecinos. El milagro de la ficción nos permite pasar por alto la realidad para leerla desde otro ángulo, que no es menos verdadero pero tiene la indulgencia plenaria de ser una mentira escrita por la imaginación humana. Por eso siempre decimos que escribimos mentiras para contar la verdad.
La ironía ya llega casi al sarcasmo cuando Amanda escribe, en otro cuento, lo que sucedió con el tío Cipriano:


En mi familia todas robamos, pero solamente fotos. No
somos ladronas. Pero amamos los recuerdos y temblamos de pavor ante el menor dèjavu y es porque llevamos en cuenta que el alzheimer nos puede agarrar en un descuido. Por eso vivimos alteradas ante la sospecha de que pueden olvidarnos en un rincón o en el fondo del patio cuando seamos viejos, como le ocurrió a tío Cipriano, el que murió en la hamaca un miércoles de Ceniza y recién el domingo de Pascua nos dimos cuenta, y es que era tan flaco que hedió tarde y tarde quedó grisáceo de tan morocho que era.



Cualquiera puede ver que la sintaxis del relato, lo que llamábamos la Trama aquí está invertida. Primero nos enteramos que en esa familia las mujeres roban fotos para conservar recuerdos, después sabemos que el olvido ha sido tan siniestro que ya tienen un muerto por esa causa, es decir el ordenamiento de la fábula se invirtió en la trama para que se resaltara la importancia que tiene la memoria humana en la gente y en los pueblos. Pero todas estas son conclusiones a las que llegamos después, primero está la mano diestra de Amanda relatándonos algunos acontecimientos a los que va uniendo por medio de descripciones fantásticas, y aquí digo fantásticas en el doble sentido del término: magníficas y llenas de recursos literarios que enriquecen ese código particular que utiliza la lengua cuando es auténtica literatura. Pero también fantástica porque lo que predomina es la imaginación cuya base es de índole fantasmática, misteriosa, que proviene de la imaginación donde todo es posible, hasta el asombro.

El cuento que lleva el título del libro “El diablo por un agujero” es un nítido ejemplo de la narratividad de Amanda. No voy a desmenuzar la trama porque no quiero arruinarla adelantándoles lo que sería mejor que lo leyesen por ustedes mismos. Sólo adelanto que se trata de un inquisidor, una doncella y su madre, en aquellos fieros tiempos cuando la Iglesia determinaba quién debía ir al cielo o al infierno en esta misma tierra ejecutando víctimas a diestra y siniestra.

Muchas veces al visitar colegios donde vamos a realizar esos encuentros con el autor que tan inteligentemente proponen algunos docentes, maestras y profesoras, los alumnos y alumnas nos preguntan: ¿Cómo escribió ese cuento? ¿Hay algo de su vida allí? ¿Lo sacó de la realidad? Y es siempre un poco incómodo responderles porque es sí y no, pero nuestro pensamiento guiado por los 4 principios básicos de la lógica repudia que algo sea y no sea al mismo tiempo. Pero sucede que, como en los sueños, muchas veces partimos de algunos elementos de la realidad, como en los cuentos “El gato” y “La boa” de este cuentario, para abrir después los hechos en miles de ramificaciones que ya no son las de la realidad, de lo que sucedió afuera, sino de la realidad interna, de lo que sucede dentro de la mente del autor o autora para transformarse en ficción. Ese cuento de “La boa” les recordará un hecho puntual que sucedió hace un tiempo, cuando una mujer de la campaña había denunciado que al marido se lo comió una serpiente inmensa. Supongo que algunos recuerdan el episodio. No diré nada más, quiero que ustedes lean por ustedes mismos lo que sucede con un hecho que parece anecdótico cuando cae en la cabeza calenturienta de la gente que escribe.


Amanda con letra segura les dirá muy más que miles de teorías que yo pudiera exponer aquí para analizar una obra literaria. Las teorías sueles ser aburridas pero la lectura de este libro de cuentos les va a proporcionar mucho placer, casi sin saberlo llegarán a tener entre las manos a una amiga, Amanda, insinuando los costados que no pudimos ver en los hechos porque estábamos atentos a otros detalles, pero ésa es la misión de la estética: despertarnos del sueño que llamamos vida a otro sueño mucho más rico e inquietante que llamamos imaginación.
Y en esto, Amanda es una garantía.
Gracias.


Alejandro Maciel, 4 noviembre 2010
Biblioteca Manzana de la Rivera
Asunción, Paraguay